Juan Manuel Rosales Solano

Chicoyogüito es nuestro, 58 años de desarraigo

31 de julio de 2026

 

"Nuestro ombligo fue enterrado aquí 

y por eso aquí queremos estar

 y donde tenemos que estar".

Habitante de Chicoyogüito

 

El pasado 28 de julio se cumplieron 58 años de que la comunidad de Chicoyogüito, Cobán, Alta Verapaz fuera desalojada de manera violenta por miembros del ejército de Guatemala para instalar en esas tierras la Zona Militar Número 21, hoy es el Comando Regional de Entrenamiento Operaciones de Mantenimiento de Paz, la base militar donde entrenan las tropas de los ejércitos del caribe y Centroamérica para misiones de paz de las Naciones Unidas.

 A partir de 1968 se crea la Zona Militar Coronel Antonio José de Irisarri y en 1971 se conformó en la Zona Militar Número 21 y ocupa de manera formal la finca Chicoyogüito, esta base estaría a cargo de las operaciones militares de contrainsurgencia en Alta y Baja Verapaz, operaciones de inteligencia, rapto, desaparición forzada, ejecuciones extrajudiciales, masacres, destrucción de aldeas, desplazamiento forzado y reasentamiento de la población civil. La base con el tiempo se convertiría en un centro de tortura y exterminio y uno de los cementerios clandestinos más grandes de Latinoamérica, en el periodo del 2012 al 2015 fueron exhumados al menos 565 individuos en terrenos de la base por parte de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala, FAFG.

El 28 de julio de 1968 en horas de la mañana, elementos del ejército de Guatemala irrumpieron en la vida pacífica de la aldea Chicoyogüito y sus habitantes mayas q'eqchi'es, los pobladores se dedicaban al trabajo de la tierra, la tenencia de animales para la subsistencia y vendían su mano de obra a las grandes fincas cafetaleras de alemanes que existen en el área, Chicoyogüito contaba con 22 caballerías, un cerro sagrado llamado Wolok, donde hasta la fecha permanece registros arqueológicos de un centro sagrado de adoración. Fueron desalojados de manera violenta y sus terrenos robados.

Después de la ocupación de la finca, la destrucción de la aldea y el desplazamiento forzado de la población, algunos de los pobladores fueron obligados a quedarse como mozos – colonos de la base militar, realizando trabajos de mantenimiento de la finca sin ningún pago y con los títulos de tierra usurpados por el ejército de Guatemala.

58 años después la comunidad sigue exigiendo la devolución de los terrenos robados por el ejército y el estado de Guatemala, el desplazamiento forzado que sufrieron echó por tierra los planes de vida y la seguridad de contar tierra para heredar a su descendencia. Hoy muchos de los ancianos que comenzaron la lucha desde el 2010 han fallecido y sus hijos continúan con la lucha por la recuperación del territorio usurpado.

Imagénes de la marcha y conmemoración del desalojo violento de Chicoyogüito en el 2019. Fotos: Juan Manuel Rosales