8 de abril de 2026
El 8 de abril de 1994 fue hallado el cuerpo de Kurt Cobain, vocalista de Nirvana, banda de rock, que nos dejó canciones como “Smells like teen spirit”, “Something in the way”, “The man who sold the Word“, “Lithium”, entre muchas más que nos hacían moshar, impulsados por la energía natural de la juventud y la ausencia de miedo a causa de la falta de madurez del lóbulo frontal de nuestro cerebro.
Treinta y dos años después, este 8 de abril están convocados los universitarios a elegir nuevo rector o rectora de la Universidad de San Carlos de Guatemala, no es una elección más, es un acto de rescate de una universidad en agonía, sino es que muerta ya está. Universidad que tuvo sus años de gloria, llamada “la voz del pueblo”, que recibió en sus aulas a hijos e hijas del pueblo para formarlos como profesionales y con eso retribuir el esfuerzo que día a día con trabajo arduo la población guatemalteca la sostiene a través de los impuestos que pagan día a día.
Kurt Cobain vive en cada canción que nos dejó, pero también en cada espiritu joven, que se cuestiona la realidad, quien es callado, oprimido, explotado y agobiado en un mundo individualista, consumista y mercantilista, donde el suicidio físico, espiritual, material, social y político está entre las opciones ante el cierre de oportunidades y una violencia que es el pan de cada día.
Está por reabrirse la investigación con respecto a la causa de muerte de Kurt, no así con respecto a la decadencia de la USAC, que está más que claro sus causas, la contrainsurgencia de los años 70 y 80 y las políticas neoliberales implementadas en los año 90 del siglo pasado.
Por eso este 8 de abril del 2026, el llamado va más allá de solo a quienes tienen derecho a elegir rector, acto que se llevará a cabo en la Antigua Guatemala, el llamado es a toda la sociedad para devolverle la legalidad y legitimidad a la USAC y vuelva a ser la oportunidad de las nuevas generaciones a tener un futuro que los aliente a seguir viviendo a plenitud en todos los sentidos, incluso ante todas las adversidades que la vida misma conlleva.