11 de julio de 2026
"Cuando nací
me pusieron dos lágrimas
en los ojos
para que pudiera ver
el tamaño del dolor de mi gente".
Humberto Ak-Abal
El 6 y 7 de julio se conmemoró la masacre del caserío Puente Alto, aldea El Quetzal, Barillas, Huehuetenango en la que el ejército de Guatemala masacró a 353 personas hombres, mujeres y niños en un intento de exterminar a la población entera, una masacre genocida en contra de la población Q´anjob´al.
Durante el año 1981 el Ejército Guerrillero de los Pobres, EGP, había realizado un trabajo organizativo en la frontera norte de Huehuetenango en la construcción del frente guerrillero, trabajo que dio como fruto que por 18 meses se izara la bandera roja y negra del EGP en varias comunidades, por un tiempo el frente nacional considero al área como liberada. La población cooperaba y el ejército había logrado pocas incursiones en el área. No se esperaba la respuesta genocida del Estado guatemalteco y la destrucción del área liberada en una campaña de tierra arrasada.
En el mes de junio en que el Estado de Guatemala había decretado una amnistía a los combatientes revolucionarios, el Estado a través del ejército hecho a andar una campaña genocida y a finales de 1981 comenzó la campaña militar en contra de la población de Barillas, Huehuetenango, en un intento de separar a la guerrilla del apoyo de la población, la masacres comenzaron de manera selectiva, del 24 de junio inicia la primer masacre en el caserío Cananá asesinando a 10 comunitarios, pasaron masacrando por 8 comunidades en su campaña genocida en Barillas y culminaría en la destrucción de Puente Alto el 7 de julio.
De especial mención son las masacres del día 28 de junio en la Aldea Ballí donde masacraron a 13 comunitarios y ese mismo día en la finca Quiquil donde masacraron a 67 comunitarios.
Puente Alto fue fundada por comuneros de Santa Eulalia, San Mateo y San Miguel de la etnia Q´anjob´al, en busca de climas más cálidos para mejores cosechas, la población fue desarrollando y logró la construcción de su escuela para la década de 1970, la destrucción de la aldea fue planeada por el ejército de Guatemala y fue la última masacre en la campaña de junio y julio para el área de Barillas, el 6 de julio llegó una comitiva del ejército de Guatemala para notificar a la población que debían llegar al centro del poblado el día 7 de julio.
El día de la masacre los pobladores en su mayoría se congregaron en el centro de la población, el ejército los había engañado y amenazado de que no faltara, pues cualquiera que faltara sería considerado un guerrillero y ejecutado. El método usado por el ejército fue el mismo, separó a los hombres y las mujeres y niños, a los hombres los mantuvo en la escuela y las mujeres y niños a la iglesia, de los hombres separaron a un grupo de 14 comuneros, los ejecutaron apedreándolos y con el uso del machete, a las mujeres separaron a todas las niñas menores de 17 años, las violaron y cuando se cansaron las asesinaron, a las mujeres de la iglesia las asesinaron con fuego de metralla y granadas, igual destino sufrieron los hombres en la escuela, a las sobrevivientes de la iglesia fueron quemadas vivas después que el ejército incendió la iglesia. 353 personas fueron masacradas el 7 de julio de 1982 a manos de efectivos del ejército de Guatemala de la tropa asignada al destacamento de Barillas, al mando de la Quinta Brigada de Infantería Mariscal Gregorio Solares, la Zona Militar Número 19.
La población que sobrevivió se dispersó entre el exilio hacia México, otras comunidades o el viaje hacia el norte a países como Canadá y Estados Unidos.
Hasta la fecha la serie de masacres en el área de Barillas, Huehuetenango y la masacre genocida del caserío Puente Alto se mantiene impune, ningún mando militar ni civil han sido acusados como responsables de las masacres.
