29 de mayo, 2026

El 29 de mayo de 1978 durante el gobierno del general Kjell Eugenio Laugerud García, el alto mando del ejército de Guatemala en contubernio con los finqueros locales y las autoridades municipales a través del alcalde Walter Overdick llevaron a cabo la masacre de Panzós a la que se le ha denominado la última masacre colonial.
Es necesario llamar la atención a la participación de la oligarquía local en la planeación y ejecución activa de la masacre en respuesta a una legítima petición de tierras por parte de la población Q’eqchi’ y Poqomchi, donde fueron masacradas 53 personas mujeres, niños, niñas y hombres, asesinados por fuego de metralletas pesadas y fusilería de la tropa desde posiciones predispuesta para cubrir con fuego cruzado toda la plaza central del municipio.
Los problemas por tierras en el área del río del Polochic y las verapaces en general, comienza desde la entrada del gobierno liberal de Rufino Barrios y su reforma liberal en 1871, se intensifica con la llegada de los alemanes a finales del 1800 y la voluntad del Estado guatemalteco de violentar a las poblaciones locales en pro de los inmigrantes alemanes, un despojo de tierras a través de engaños y con todo el apoyo del aparato estatal para crear grandes extensiones de fincas que cambiaron el uso de la tierra de explotación para la alimentación local a el monocultivo del café para la exportación, el conflicto de la tierra es el origen de los problemas, al conflicto histórico se añade que para ese momento se estaban realizando desalojos y expropiaciones de tierra a las comunidades para favorecer a la minera Expropiaciones Mineras de Izabal, EXMIBAL.
Para finales de la década de 1970 las organizaciones campesinas del área comenzaron a tener una mayor relevancia en el nivel organizativo, militante y peticionario ante instituciones estatales como el Instituto Nacional de Transformación Agraria, INTA, para la solución al acceso a la tierra, el problema que seguía aquejando a las comunidades empobrecidas, las organizaciones comenzaron a recibir un apoyo técnico de parte de la Federación Autónoma Sindical de Guatemala, FASGUA, en su camino para lograr el acceso a tierra y lograr navegar el laberinto burocrático del estado guatemalteco.

Los y las comunitarias lograron avanzar en su exigencia de tierras, lo suficiente para que la oligarquía local exigiera una reunión con el gobernador departamental de Alta Verapaz y le demandan acciones para erradicar el problema de la organización indígena campesina y la exigencia del acceso a las tierras, a los que acusaban de ser guerrilleros sin ninguna prueba. Se instalaron destacamentos militares en fincas privadas y fueron utilizados para el acoso, detenciones ilegales, secuestro, tortura, asesinato y desaparición forzada de la población organizada para la exigencia de sus derechos.
Después de la reunión entre la oligarquía local y el gobernador departamental, a principios de mayo, se instaló el primer destacamento militar en un área conocida como Quinich, a 7 kilómetros del centro de Panzós y una escuadra militar de 30 soldados tomó el salón municipal como sus barracas principales, también ocuparon casas que la oligarquía local había cedido, cercanas al parque central, como posiciones de tiro, las autoridades municipales, el ejército y la oligarquía local habían militarizado la cabecera municipal, dando un mensaje a las organizaciones campesinas y la comunidad en general que se defendería el statu quo.
El 27 de mayo cuando un grupo de comunitarios se encontraban trabajando sus siembras, apareció una patrulla militar con miembros de la oligarquía local, buscando y acosando a miembros de las organizaciones campesinas, el 28 de mayo un grupo de comunitarios de los barrios Cahaboncito y La Soledad le entregaron un petitorio al alcalde Walter Overdick en el que pedían que éste intercediera en nombre de los comunitarios para la solución del problema de la tierra, algunos comunitarios fueron agredidos por miembros del ejército al exigirles que se retiraran de la municipalidad.
El 29 de mayo luego de los acontecimientos de los días previos y ante la inacción de las autoridades para la resolución del conflicto agrario, los y las comunitarias organizadas planearon una manifestación masiva para tratar de poner presión sobre el alcalde municipal y el INTA, el ejército, los terratenientes y las autoridades municipales los estaban esperando con posiciones de tiro, nidos de ametralladoras y terratenientes armados, la marcha campesina llega al parque central al filo de las 8 de la mañana, a las 9 am el alcalde Walter Overdick encerrado en la municipalidad, les exige a los comunitarios escoger a 4 representantes para dialogar, el tumulto para tratar de entrar a la municipalidad fue la excusa usada por el comandante de la escuadra militar, el coronel Valerio Cienfuegos, para dar la orden de abrir fuego, se lanzaron bombas lacrimógenas para aturdir a la población y por 5 minutos se abrió fuego de fusilería y de las 3 ametralladoras pesadas sobre población desarmada y sin cobertura, 5 minutos bastaron para masacrar a 53 niños, niñas, mujeres y hombres y herir a otras 47 más, a parte de los masacrados en la plaza también fueron acribillados o rematados comunitarios que trataron de escapar, otros murieron al ahogarse en el rio Polochic, también se usó un helicóptero para la persecución de los sobrevivientes.

Luego de la masacre el alcalde Overdick ordenó cerrar el parque central y levantar los cuerpos para lo que se usó una retroexcavadora y un camión de volteo para transportar los muertos al cementerio donde fueron enterrados en una fosa común. Después de la masacre se persiguió a los sobrevivientes y se buscó de manera sistematizada la destrucción de la organización local a través de las ejecuciones extrajudiciales y la desaparición forzada.
Después de la firma de los acuerdos de paz en 1996 se levanta el velo de terror de las comunidades y se interponen denuncias el 29 de mayo de 1997, el mismo año se logra la exhumación de dos fosas comunes por parte de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala, donde se recuperaron al menos 35 individuos, el proceso judicial se retomó brevemente en 2011 cuando el ex alcalde Walter Overdick ofreció su declaración ante un juzgado de alto riesgo en el que se excusó de haber tenido alguna participación de la masacre y su encubrimiento y culpo de todo al ejército de Guatemala, en julio 2014 declaró Juan Maquin Caal, hijo de Adelina Maquin, una de las lideresas del movimiento de Panzós, declaró como vio caer a su mama en la plaza víctima del nutrido fuego de fusilería de la tropa. El caso sigue estancado y no ha habido mayor movimiento para la búsqueda de justicia de las víctimas del Panzós heroico.
