Las vertientes del retorno
"…Ya tenemos la fe y la esperanza
retornar un día a nuestro país
Si se cumplen nuestras peticiones
y nuestros hermanos nos den protección
Hay que lindo seria ese día
cuando trabajemos con gran libertad…".
Canción de refugiados guatemaltecos en México.
Durante el Conflicto Armado Interno en Guatemala, CAI, en especial a partir de 1981 y a raíz de la violencia desatada por la guerra contrainsurgente de los gobiernos militares que decidieron que la guerra a los grupos organizados de guerrillas fuera el exterminio y la cooptación de la población civil desarmada que era considerada enemiga interna, para cortar su conexión social de la guerrilla con la población.
El arrasamiento de poblaciones enteras, las masacres, el exterminio de líderes y lideresas de las comunidades, el robo y hurto después de las masacres, la violencia sexual generalizada y la desaparición forzada, empujaron a más de un millón y medio de personas desplazadas a lo interno de Guatemala y cerca de 46 mil personas con estatus de refugiados en México.
La mayoría de desplazados internos eran de comunidades masacradas que se encontraban muy lejos de las fronteras, muchos de los desplazados internos vivieron por años en las Comunidades de Población en Resistencia, CPR, comunidades que se resistieron a la campaña masacre, erradicación de comunidades y reasentamiento de la población en las Aldeas Modelo del ejército, vivieron una década en la clandestinidad y salen a la luz pública en 1991. Otra parte de la población fue reducida a las Aldeas Modelo, controladas por el ejército donde fueron obligados a formar Patrullas de Autodefensa Civil, otra parte de la población migró hacia los centros urbanos en especial a ciudad Guatemala.
El Alto Comisionado de la Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, reconoció que México había recibido en los estados fronterizos de Chiapas, Quintana Roo y Campeche alrededor de 46 mil refugiados guatemaltecos que provenían principalmente de los departamentos fronterizos de San Marcos, Huehuetenango y Quiché, los refugiados guatemaltecos en México, se organizaron y desde un principio buscaron la vuelta al terruño. Por su parte el estado mexicano a través de la Comisión Nacional de Ayuda a Refugiados, COMAR, con el apoyo de ACNUR y el Fondo de Comida Mundial implementaron ayudas a los refugiados guatemaltecos para regular su estadía en el país vecino.
Con el retorno de los gobiernos civiles en 1985, con el gobierno de la Democracia Cristiana y Vinicio Cerezo, se buscó entablar diálogo con el estado de Guatemala, para 1987 los refugiados se habían organizado en las Comisiones Permanentes de los refugiados guatemaltecos en México, por su parte el estado de Guatemala creó la Comisión Nacional para la Atención de Refugiados, Repatriados y Desplazados.
A través de los diálogos se logró que a partir de 1989 comenzará un grupo de guatemaltecos a retornar de manera individual y por decisión propia, a este grupo de retornados se le conoció como repatriados.
Las Comisiones Permanentes con la claridad y el apoyo de la organización social lograron que el 8 de octubre de 1992, día histórico, el estado de Guatemala firmará una serie de acuerdos para el retorno masivo y seguro de los refugiados guatemaltecos en México, fue a partir de esta firma de acuerdos que los primeros refugiados retornaron al país desde 1993.
Los acuerdos firmados por los refugiados fueron en gran medida precursores y bases de la firma de los acuerdos de paz alcanzados por la guerrilla y el estado de Guatemala 4 años después en 1996.
El flujo del retorno de refugiados se vio paralizado luego de que en 1995 un comando del ejército masacró a 11 comunitarios de la Aldea Aurora 8 en la finca Xamán, aldea fundada por un grupo de refugiados. 6 soldados todavía se encuentran prófugos de la justicia guatemalteca.
Para 1997 luego de la firma de los acuerdos de paz viene el contingente más grande y se crean tres vertientes para el retorno de los refugiados guatemaltecos en México, muchos guatemaltecos optaron por no regresar pues para ese momento ya tenían más de 15 años fuera del país.
El fenómeno de los retornados de la guerra en Guatemala es de importancia por la agencia política que los refugiados buscaron tener en cuanto al retorno seguro a las tierras de las que partieron por el terror implantado por los agentes del estado guatemalteco. El rol político e histórico de las Comisiones Permanentes de Refugiados es de una importancia histórica y política que debe de ser recordado y conmemorado para darle su espacio en la historia reciente del terruño.
Fotos: Agustín Ortiz