Foto: Lucía Ixchíu
Mujeres de Sepur Zarco tres décadas de silencio impuesto
"…Hoy las mujeres de Sepur
Con sus trenzas milenarias
Con sus pasos cargados de años
con sus espaldas encorvadas por el peso de tanta iniquidad
transgreden el lugar que este sistema les ha reservado
alumbran el presente
con la luz de la memoria
exorcizan el miedo
toman la palabra y nos dan una lección de dignidad".
Ana Silvia Monzón
El 26 de agosto del 2016 el Tribunal Primero de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente del grupo de mayor riesgo A, presidido por la jueza Yassmin Barrios y los jueces vocales Patricia Bustamente y Gervi Sical condenaron al ex teniente Eestelmer Francisco Reyes Girón por su participación en los delitos de violencia sexual, asesinato y delitos contra los deberes de la humanidad y al ex comisionado militar Heriberto Valdez Sig por delitos contra los deberes de la humanidad en caso conocido como Sepur Zarco, en el que un grupo de 15 mujeres Qeqchi denunciaron la violencia sexual y condiciones de esclavitud a las que fueron sometidas en el destacamento militar de Sepur Zarco por miembros del ejército de Guatemala y Comisionados que previamente habían secuestrado y desaparecido de manera forzosa a sus esposos.
El proceso judicial de las mujeres queqchi de Sepur Zarco fue un proceso histórico desde su concepción, la esclavitud sexual a las que fueron sometidas fue una política de estado que el ejército de Guatemala implemento en cada población que ocupaba a través de los destacamentos militares, el proceso es histórico pues se pudo comprobar a través de los testimonios y los peritajes de expertos que los mandos militares usaron la violencia sexual en su lucha contra insurgente durante el Conflicto Armado Interno, CAI, es histórico porque fue la primera vez que un tribunal de Guatemala juzgara tales delitos y llegara a una sentencia condenatoria en contra de los culpables materiales, faltan los autores intelectuales de estas políticas contra insurgentes genocidas.
El destacamento militar de Sepur Zarco fue instalado en fincas privadas a petición de terratenientes que estaban en una lucha por la tenencia de la tierra con las poblaciones queqchi, derivado de esto el ejército primero implemento a los comisionados militares para buscar a los líderes comunitarios e identificarlos, el destacamento se instaló desde principios de 1982 y para abril ya estaba terminado, ahí comenzaron las capturas de líderes comunitarios, secuestro ilegal, tortura, asesinato y la desaparición, desde el momento de la captura de sus esposos comenzó la búsqueda de ellos y la larga travesía de las mujeres de Sepur Zarco para conseguir justicia, fueron objeto de violaciones colectivas e individuales, torturas físicas y psicológicas, permanecieron captivas en el destacamento militar cocinando para los soldados y siendo violadas por estos en una esclavitud sexual, el destacamento opero hasta 1988.
Desde el comienzo de la primer década de los años dos mil varias organizaciones feministas y de acompañamiento psicosocial, a través de encuentros y asambleas lograron detectar a víctimas de violación sexual y esclavitud sexual sufridas por las mujeres de Sepur Zarco durante el CAI a manos de miembros del ejército, el 2010 y 2011 logran poner la primera denuncia, el 14 de junio Eestelmer Francisco Reyes Girón y Heriberto Valdez Sig fueron capturados y enviados a juicio, dos años después fueron encontrados culpables y condenados a cumplir condenas por su participación en graves delitos cometidos durante el Conflicto Armado Interno en la jurisdicción de Sepur Zarco, El Estor, Izabal.
A 10 años de esta histórica sentencia recordamos a las abuelas de Sepur Zarco y su valentía para denunciar y conseguir una sentencia condenatoria contra perpetradores de graves delitos de lesa humanidad, también tenemos que hacer la reflexión de que 10 años después los autores intelectuales siguen impunes y partes de la sentencia sigue sin cumplirse.